Look what it's done to your friends, their memories are pretend and the last thing that they want is for the feeling to end.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Sebastián.

Sebastián llegó del pasado, como ocurre siempre con las mejores historias; llegó con sus ojos negros y su porte de príncipe heredero. Jamás habría podido olvidar el sonido de su sonrisa, que solo yo podía oír y que me transportaba a lugares deshabitados del alma.
De nuevo, como solía ocurrirnos, no pudimos hablar, la maldición que alguien había escrito con sangre era más fuerte que mis ganas de oír su voz o tal vez las suyas de oír la mía. Pero no me importó, me contenté con contemplar su nuca morena e intuir desde detrás su fino rostro abrigado por una barba oscura y cerrada.
Tampoco esa vez pude comprobar cómo sonaba su risa (la que todo el mundo puede oír) y si sonaba distinta a tu sonrisa (esa que solo yo oía), pero tuve la certeza de que volveríamos a vernos cuando fuera el momento adecuado.

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